23/01/2019

Tu Hijo Independiente

Cuando tu HIJO quiere ser independiente y tu llegas para AYUDARLO!

Hoy voy a hablar de un tema que es bastante relevante y que nos genera inquietud o dificultad de manejar a nosotros como papás, más o menos del año y medio en adelante cuando  nuestros niños están empezando a manifestar intereses por ser autónomos por hacer las cosas de ellos solos y empezamos a encontrar las famosas pataletas o berrinches.


Me encontraba hace poco con un grupo de amigos donde se encuentran niños en esa edad y veía de forma graciosa como un niño que tiene 2 años que estaba feliz comiéndose un banano. Él estaba feliz quitándole la cáscara al banano, disfrutando de su banano y colocando la cáscara donde otra amiguita más grande que le estaba ayudando a sostener la cáscara que estaba quitando.

Resulta que en ese preciso momento cuando él estaba disfrutando de su fruta, siendo autónomo, quitando la cáscara y dándose cuenta que podía, disfrutando esa autonomía y de ese sentirse yo puedo, apareció la mamá y vio que el niño estaba ya cerca de morder la cáscara. Fue le quitó el banano le terminó de quitar la cáscara, vio que tenía algo malo en el banano, se lo quitó y hasta ahí llegó la alimentación del niño, hasta ahí disfruto de ese banano que estaba comiendo.


Qué pasó ahí? Él estaba, como ya lo mencioné, disfrutando de su autonomía disfrutando de alimentarse sólo, disfrutando de saber que podía quitarle solito la cáscara al banano, de comer a su ritmo, en fin, de sentirse apoyado por otro amigo, que él estaba buscando ese apoyo y dejaba la cáscara allá. Y llegamos nosotros como papás queriendo ayudarlos, queriendo hacer más por ellos e invadimos su espacio, invadimos ese momento pleno donde ellos están disfrutando de su propia autonomía, haciendo las cosas como a ellos les gusta, en el momento en que les guste.


Esos momentos son fundamentales descubrirlos y reconocerlos, además ayudarles a incentivar ese proceso de autonomía. Cuando ellos entran en ese momento de pataleta, de rabia, de berrinche es porque se sintieron invadidos, porque se sintieron irrespetados de una actividad que  ya están haciendo solos, que ellos lo disfrutan haciendo solos y que ellos se sienten autónomos, independientes haciendo esa actividad.


Cuando nosotros llegamos y queremos ayudarlos porque nosotros todo lo hacemos con la mejor intención del mundo, nosotros como papás, mamás, abuelos, educadores y entramos en el mundo de ellos lo hacemos de forma muy invasiva y en esa edad entre el año y medio y más o menos los 4 o de ahí para adelante, ellos están buscando autonomía y reconocimiento es decir ellos están buscando que reconozcan que ellos ya son capaces de hacer muchas cosas solos y van a seguir avanzando en la medida que se lo permitamos.


Ellos tienen la capacidad de tomar decisiones, ellos ya se dieron  cuenta que son diferentes de mamá, que ellos son diferentes, que son  otros, que pueden tomar decisiones.


Entonces vamos a estar más presentes para ayudarles a nuestros hijos a desarrollar de forma saludable esa autonomía, esa salud emocional, esa capacidad de reconocer en ellos que están creciendo, que tienen habilidades y que están haciendo las cosas en la medida en que ellos lo pueden hacer.
    

Por Betty Gómez M.